Menú

NO TE LO TOMES LITERAL, TÓMATELO EN SERIO

NO TE LO TOMES LITERAL, TÓMATELO EN SERIO

Por Cristian Murillo/ @cristianm101

Recuerdo hace ya un tiempo encontrarme en ese momento crucial post parcial en el que el alma se va de a pocos cada que una respuesta del examen difiere de la de uno de mis compañeros, y en el fragor de la argumentación por quién posee la respuesta correcta surge, de una colega, una de las frases que más me ha problematizado a la hora de pensar en la forma de hablar de la gente actualmente y esta fue: “Parce, me cagué ese parcial, literal”. Creo que a la hora de la verdad quien le prestó atención verdadera a la frase fui yo, pues ellos solo seguían discutiendo sus respuestas. En mi mente quería entender figuradamente la “cagada” de mi compañera porque el hecho de tomarme la frase literalmente, como ella lo sugería, me parecía demasiado desagradable e inapropiado pensar en que el docente debía calificar un examen que más debería examinar un bacteriólogo.

Días después, mi sorpresa no fue menor cuando chateando con un primo me dijo que estaba “vuelto mierda, literal”. Entiendo que desde siempre las funciones escatológicas han resultado ser un tabú en el lenguaje y en el comportamiento del hombre, pero que ahora sus idas al baño o a presentar parciales (que sería lo mismo) tengan que hacer parte de la conversación, o que los estados emocionales de alguien apesten igual al pedazo de suerte que muchas veces nos queda pegado en el zapato me permite ver que, en definitiva, el esfuerzo constante en enfatizar las cosas que decimos nos hace trastabillar entre lo literal y lo figurado y terminamos sonrojándonos por cosas que no quisimos decir.

Según la RAE, vieja confiable en estos casos de dudas sobre la lengua, el sentido literal de una frase o palabra corresponde al sentido exacto o propio de esta. Mientras que el sentido figurado, contrario al literal, tiene que ver con una asociación de ideas, es decir, comparte parcialmente características con otro.

Con gran inocencia mi compañera y mi primo le pusieron el “literal” a dos frases que en su contenido son estrictamente figuradas y es ahí donde se hallaba mi confusión, o tal vez la de ellos. Sin embargo, no es una impresión aislada sino que el habla cotidiana e incluso los medios de comunicación se están llenando de este mal uso de los sentidos de las palabras y la tendencia ya deja de ser divertida.

La ‘literalitis’, como he decidido llamarla, está haciendo que pongamos la palabra ‘literal’, casi con la función de emoji, después de cada frase que decimos, perdiendo a su vez, la función específica que cumple en el habla. La ‘literalitis’ surge en medio de la necesidad constante de exagerar o enfatizar lo que decimos, que lejos de estar mal, solo es pertinente tener claro que hace parte, en su mayoría de veces, de un sentido figurado. La frase común de ‘darse garra’ o el tan conocido ‘tiene huevo’ dirigido a alguien cuyo descaro es mayúsculo, por ejemplo, deben ser cuidadosamente llevados dentro del sentido figurado, porque hablar literalmente de ‘tener huevo’ es ponerse con maternidad de gallinas y ya eso es tener mucho huevo.

Estehalón de orejas’ no condiciona a que de aquí en adelante tras cada frase dejemos claro que hablamos en sentido figurado, así como se tiende tanto al poner el “literal” a todo lo que se dice. Sino que se llame figurado a lo figurado y literal a lo literal. Que mi colega pueda resaltar que no le fue nada bien en su parcial y sí, que se lo cagó, pero en sentido figurado. Que mi primo literalmente está muy triste y que si el pez literalmente muere por su propia boca, no haga falta sino limpiar el acuario porque,  en conclusión, figuradamente de nuestra boca depende la vida o la muerte de lo que decimos.

 

Lo expresado por el columnista no representa la opinión del EL PALIQUE REVISTA DIGITAL.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook

Twitter @El Palique

Instagram El Palique